viernes, 17 de junio de 2011

Languidez (David Park Barnitz)

Norman Lindsay
Languor

Aunque sea tu rostro más blanco que la aurora,
Más bello que otra cosa que el alba haya alumbrado,
¿No hay en este momento, oh amor deificado,
Aún besos suficientes en tu frente incolora?

Los días y las noches, cuentas para el que ora,
Cruzan nuestra mirada en pasajero estado,
Y así ha de ser por siempre hasta que llegue el hado,
Día en que nuestro cuerpo en la ceniza mora.

Pienso en lo deliciosa que tal cosa ha de ser,
Que tus miembros amables depongan su decoro
Y vuelvan a la nada en terso deterioro.

Que pueda a mí tu cuerpo sepultado volver,
En tus labios cambiados con nuevo amor y brío,
Y que pueda besarme con beso sin hastío.

jueves, 9 de junio de 2011

Opio (David Park Barnitz)

Attila Sassy
Opium Dreams

Nada es más delicioso que dar, suelta en quimera,
La gris flor de la vida por siempre somnolienta;
Donde el tenue incensario a la luz macilenta
Sin cesar su corriente elevada exonera,

Oh donde el aire enrosca su mirra volandera
En torno de tu carne desnuda y turbulenta,
¿A tus ojos cerrados la riqueza señera
No es como una olvidada historia cenicienta?

Apartada del planto sonoro de la vida,
No escanciará por ti de su alta urna alzada
La Noche sueños cuerdos que anuncian su recado,

-- Fuimos, Oh vespertina doncella desvaída,
Antes que el mundo y somos, la suerte volteada,
En la aurora indolente oro desperdigado.

jueves, 2 de junio de 2011

Parfait amour (David Park Barnitz)


No el que tu rostro luzca despejado
Barbara Steele
The Pit and the Pendulum
Como tarde muriente,
Ni tu adorable párpado ataviado
De esplendor refulgente;
La honda tristeza de tu mirar
Me llevó presa el alma,
Y en tu interior he llegado a estimar
De los muertos la calma.

¡Oh sacro amor, rostro claro y candeal,
Dulce alma sin camino!
Tu seno es un altar ceremonial,
Tus besos santo vino;
Dulce incienso ofrecido a mi gozo
Es tu resuello inerte,
Y sobre tus labios manchados rozo
Sacros labios de Muerte.

Y como tu alma toda está colmada
Repleta de amargura,
Y tu áurea cabeza embozada
Se balancea impura;
Como todo en tu pecho es absoluto
Pecado en plenitud,
Por eso en lo profundo te tributo,
Mi amor, la infinitud.